Organizaciones Juveniles / Red MARACA, Arte Acciòn, Caja Lùdica y TNT

Juventud y Arte Comunitario

A propósito de la inauguración de la nueva sección juvenil del portal ¡Jóvenes ya!, presentamos aquí la primera entrega de la subsección "Jóvenes en la mira": tres entrevistas con jóvenes que han hecho del arte su herramienta para leer e intervenir en el mundo. Los tres comparten, además, otra particularidad: han escogido hacer arte desde algunas de las comunidades que sufren más la pobreza en los márgenes de las ciudades del Triángulo Norte (El Salvador, Honduras y Guatemala).

De manera paradójica, es desde los márgenes de la exclusión donde surge una iniciativa para integrar a Centroamérica a través del arte. En un contexto y época en que la juventud centroamericana está marcada por el fenómeno de las maras, como protagonista y también como víctima directa, por las noticias, por el estigma a nivel nacional o regional, el Movimiento de Arte Comunitario de Centroamérica (MARACA) busca generar otro tipo de mara: una mara de jóvenes artistas.

La Red MARACA está integrada hasta el momento por tres organizaciones: Caja Lúdica, de Guatemala, Arte Acción de Honduras y la Asociación Tiempos Nuevos Teatro (TNT) de El Salvador.

Centroamericajoven.org entrevistó a tres jóvenes maraqueros para conocer los logros y dificultades de esta novedosa experiencia, quienes además relatan aquí cómo el arte ha cambiado sus vidas.

¡Aquí las entrevistas...!

"Algunos chavos ven a la pandilla como una manera de conseguir respeto"

 

Nombre: Mayra Carolina Alvarado Cáceres
Edad: 23 años
Organización: Arte AcciónRed MARACA
País: Honduras
Estudios: Perito Mercantil y Contaduría Pública
Trabajo: Asistente de un proyecto radial de Arte Acción

 

 

¿Cómo resumirías qué hace Arte Acción?

Actualmente estamos trabajando con jóvenes del Valle de Amarateca, que fueron damnificados del Huracán Match, con talleres de teatro, títeres, pintura, zancos, malabares y radio. El proyecto hizo ya tres radionovelas, las tres tocan la problemática del VIH-SIDA y la prevención. La primera radionovela es acerca de las madres adolescentes solteras, la segunda es acerca del narcotráfico y las drogas y la tercera se llama “Amor de madre”, que es que la madre se mete a la prostitución para poder sacar adelante su hijo. Y bueno, las tres radionovelas las trabajaron jóvenes de ahí del Valle de Amarateca, fueron casos de la vida real pues, cosas que ellos vieron y viven cotidianamente en la comunidad donde viven.

¿Y cómo llegaste tú a Arte Acción?

Yo no vivía ahí en el Valle, entonces mi papá compró una casa, y entonces un primo mío ya vivía ahí y estaba como zanquero en Arte Acción. Entonces me di cuenta que iban a dar unos talleres para un cortometraje que se iba a hacer, me invitaron y fui. Me acuerdo que recibí un taller de actuación, de guión, de dirección y de cámara, y me gustó mucho el rollo, porque no cualquier organización te da esos talleres así, gratuitos. Ellos nos daban también el transporte y la alimentación. También me gustó que ellos toman mucho en cuenta tu opinión como joven y, bueno, me dieron la oportunidad de dirigir el cortometraje, que se llamaba “Un día en la vida de mi vida”.

¿Era tuyo el guión?

El guión lo hicieron dos chavos que fue una vivencia muy de ellos, y a mí me dieron la oportunidad de dirigir. También nos dieron un taller de dirección. Entonces la chava que nos dio el taller dijo quién podía dirigir el cortometraje, a quien le miraba más aptitudes, entonces salí yo y fue una gran experiencia para mí, la verdad. No cualquiera te va a dar una oportunidad así, porque un cortometraje no es cualquier cosa, y más la temática que se estaba tocando.

¿De qué trataba el cortometraje?

Es la historia de Carlos, un chavo que tiene que dejar sus estudios para poder mantener a su mamá, que está muy enferma. Entonces un Homie, de los chavos que están metidos en pandillas en la comunidad, invita al muchacho, le dice que si quiere salir de esa situación por qué no sale a robar, que a él le va muy bien. Y él pues así como que quiere y no quiere, por una parte piensa que si lo agarra la policía después qué va a hacer de la mamá. Entonces él al final decide robarse un par de zapatos, pero no para venderlos sino que para él, porque los zapatos de él están super hechos leña, con un montón de hoyos, y entonces no tiene así como los recursos y la vestimenta como para poder ir a buscar un trabajo. Entonces resulta que después que él se roba los zapatos a él le roban los zapatos, lo golpean los ladrones y todo. Y bueno, el cortometraje tiene tres finales, lo decidimos así entre todos los chavos que estábamos recibiendo los talleres. El primer final es que a él lo matan, otro es que lo agarra la policía y otra es que sí encuentra una salida a la situación en que él está.Son cosas muy reales que había en nuestra comunidad, había muchos pandilleros y a veces te mandaban a comprar marihuana y si vos te oponías te chequeaban, como dicen, te pechugueaban, y si no pues te mataban. Entonces era una situación de que auque vos no querás te obligaban a hacer eso. Entonces los cipotes quisieron contar un poco de esa experiencia que ellos habían pasado.

¿Qué significó para vos la experiencia de dirigir ese corto?

Para mí significó un gran aprendizaje. Fue una gran lección porque fue como todo un cambio en mi vida porque en la colonia donde yo vivía no se daba esa situación, fue un cambio total. Me puse a reflexionar, porque antes, también, no conocía casi a nadie cuando me pasé allí al Valle Amarateca, y yo decía ‘estos cipotes son bien tontos, en las cosas que se meten’, y no sé qué verdad, pero no conocía a fondo cuál era la situación en sí. Entonces con el cortometraje como que me empecé a llevar más con los chavos de ahí de la comunidad, a entender más cuál era su situación y también me puse a reflexionar que a veces miramos una situación y ya empezamos a criticarla, así como echarles la culpa a ellos. Entonces eso me llevó a reflexionar de que podés ver algo así muy superficial, pero hasta que vos te metés a fondo te das cuenta en realidad cómo son las cosas. Entonces me dio una gran lección: a no tomar las cosas tan a la ligera.

¿Por qué dirías tú que es importante para los jóvenes participar en este tipo de organizaciones que se dedican al arte?

Para mí la importancia es que vos tenés como una libre expresión, ahí vos podés expresar lo que vos querás, de que vos sentís y nadie te va a decir ‘no, mirá, esto no lo digás’, o ‘mejor calláte’. Sos libre de hacer y decir lo que querrás. Y de aprender también, de decidir vos qué es lo que querés aprender. Porque como hay tantas disciplinas en Arte Acción, que podés elegir la que querrás, la que más te guste. Y yo creo que también es la oportunidad de aprender y seguir creciendo, como joven que sos. Porque yo igual, antes de entrar a Arte Acción, me daba pánico hablar enfrente de la gente; me ponía muy nerviosa, sudaba, a veces hasta se me bajaba la presión y era una cosa así tan fea… Y ahora digo: ¡qué tonta era! Poco a poco vos vas perdiendo el miedo.

Para jóvenes como los que encontraste viviendo en Amarateca, ¿por qué es importante esta organización?

Bueno, mirá, una porque hoy en día pues los jóvenes tenemos muy pocas oportunidades, muy pocos espacios de recreación, y también de manejar nuestro tiempo de ocio pues. Entonces yo creo que algunos chavos veían a la pandilla como una manera de conseguir respeto, o algo así. Y creo que esta organización sí vino a ayudar bastante, porque muchos jóvenes estaban metidos en esto, y sin embargo aprendiendo las diferentes disciplinas se fueron saliendo poco a poco de esto. Porque a muchos chavos de los que estaban en Arte Acción los mandaban a tirar punto, los dejaban vigilando en la noche con las armas, si entraba alguna policía ellos tenían que correr y avisarles para ellos poder huir. Pero los pandilleros como que también miraban ese cambio en ellos, entonces ya no los molestaban mucho, no los ponían a tirar punto, no los mandaban a comprar marihuna; entonces como que ellos también notaban ese cambio, que ellos ya no querían estar, y que ya no era su onda sino (que buscaban) otra cosa.

¿Hay más dificultades en las comunidades rurales que en la zona urbana para dedicarse al arte?

Yo creo que sí. O dependiendo la situación. Por ejemplo, nosotros. Creo que si Arte Acción no diera el transporte y la alimentación a estos jóvenes no habría manera de que esto se moviera, ningún joven pudiera ir a la organización. La realidad es que las familias que viven en este valle, que es de fuera de la capital, la mayoría de las familias son muy pobres, y el pasaje la verdad que es un poco caro. Entonces creo que también ellos pensaron bastante en esto, porque conocen la situación, de dónde vienen las pandillas, cómo surgió este valle. Pero sí hay bastante diferencia, porque cuando vivís en la capital tenés las cosas más cerca, el pasaje es menos caro, o sino te dan alimentación podes ir donde alguna prima, una amiga: ‘mire, voy a llegar, téngame almuerzo ahí’. Mientras que así, en la comunidad, que queda como a una hora de la capital, creo que seria muy difícil.

¿Cuál dirías tú que es el aporte que hacen los jóvenes a la sociedad a través del arte? ¿En qué radica el aporte particular de los jóvenes cuando se dedican al arte?

Mirá, yo creo que por las diferentes actividades y las diferentes áreas creo que, vaya, digamos, con una obra de teatro a veces podés expresar lo que sentís, pero también podés poner a la gente a reflexionar sobre cierto tema, como lo hacemos nosotros en la radionovela y en el programa de radio que tenemos. Ponemos la radionovela y nos ponemos a discutir acerca de por qué las jóvenes salen embarazadas a tan temprana edad, o por qué la gente, sabiendo que cada día hay más gente infectándose de VIH-SIDA, sabiendo cómo cuidarse por qué no se cuida. Entonces, no sé, el arte como que tiene muchas formas de expresión y de poner a reflexionar y a concienciar a las personas, ya sea por una radionovela, por una obra de teatro; por un mimo o una pintura podés sacar esos sentimientos que sentís.

¿Cuál dirías tú que es la importancia de que se articulen los esfuerzos de jóvenes que se dedican al arte comunitario en la región de Centroamérica?

Yo creo que la unión hace la fuerza. Si estamos unidos creo que podemos transmitir ese mensaje a toda la región centroamericana, y para mí ha sido muy importante porque sí nos dan el protagonismo a nosotros lo jóvenes, sí nos dan esa libertad y sí hay bastante apoyo. Y por medio de esta red podemos llevar nuestros distintos pensamientos y nuestros distintos mensajes a cada país.

De lo que se ha hecho hasta ahora en MARACA, ¿cuál dirías tú que ha sido el logro más importante?

Mira, para mí, un logro, porque a veces, vos sabés, coordinar una actividad a veces hay complicaciones. Entonces, hace poco, este año, nos dieron la oportunidad a nosotros los jóvenes de dirigir un campamento, llevar logística, actividades y todo lo que eso implica. Y a veces era tan difícil podernos comunicar entre los tres países, mandábamos correos y no nos contestaban. Para mí que nos hayan dado ese protagonismo, Dios mío, para mí fue una cosa bien grande, y una gran lección porque cometimos muchos errores, pero igual de los errores se aprende. Y ahí vamos, si nos dan chance de dirigir otro campamento yo sé que lo vamos a hacer mejor, no vamos a volver a cometer los mismos errores que tuvimos en ese.

Y otra cosa bien importante es que los adultos saben los errores que cometimos, sin embargo no son como los otros, que te están señalando y como que te tocan la llaga: “mirá, fallastes en esto”, “metiste la pata”. Ellos siempre con el apoyo y el consejo: “bueno, la próxima va a ser mejor pero muy bien todo el trabajo que hicieron”. Y eso te motiva bastante como joven que sos, porque si todo el tiempo te van a estar echando en cara los errores que cometiste vos como que te vas a bajar. Pero no, es muy diferente.

“Ciudad y zona rural tienen el mismo problema: la estigmatización de la juventud”

 

Nombre: Martha Chicoj García
Edad: 28 años
Organización: Caja Lúdica - Red MARACA
País: Guatemala
Estudios: Ciencias Jurídicas y Sociales (en curso), Diplomado técnico en gestión cultural
Trabajo: Gestora cultural, apoyo a coordinación de nuevas comunidades de Ciudad Peronia

 

 

¿Cómo sintetizarías qué hace Caja Lúdica?

Yo creo que Caja Lúdica está trabajando en el empoderamiento de los jóvenes y en el reconocimiento de habilidades, no solamente artísticas sino habilidades de incidencia, de empoderamiento, de trabajo comunitario. Entonces Caja Lúdica es facilitadora de procesos formativos, de jóvenes y líderes de las comunidades urbanas y rurales. Ese sería como el papel de Caja Lúdica, un ente facilitador que da esas oportunidades a las comunidades a que puedan vincularse, con otros grupos, y puedan fortalecer y realizar actividades públicas.

¿Cómo llegás tú a Caja Lúdica?

Caja Lúdica tiene trabajo en 27 comunidades, y yo soy parte de una de esas comunidades. Yo ya tenía un trabajo como de ocho años como voluntaria con adolescentes, más que todo en convocatoria e incidencia, y luego estuve de voluntaria como tres años en una organización llamada Peronia Adolescente, donde financiaba pequeños recursos para mantenerme yo misma verdad. Luego se dio la situación de que ya no podía continuar y entonces Caja Lúdica me propone ‘mirá, si vos querés mantener tu trabajo en la comunidad te damos una beca’, y actualmente tengo la beca económica formativa que me da la posibilidad de trabajar en mi comunidad y también apoyar el trabajo de Caja Lúdica.

Tu formación en gestión cultural es parte de esa beca

Sí, y gracias a ello he ampliado mucho la visión. A veces también la cuestión de la cultura se ve como algo que no es viable y no se reconoce, y Caja Lúdica ha hecho ese gran esfuerzo de que una de las universidades pueda avalar esto, y ya está avalado. Ahora estoy entrando a un proceso de trabajar con el teatro también, como facilitadora de procesos a través del teatro; pero un teatro más transformador verdad, el teatro es una herramienta. También imparto talleres de formación en cuestiones políticas, en todos los temas sociales que afectan a la juventud. Me encanta el trabajo porque se les da ese espacio a los jóvenes. Ahorita, hace como unos 15 días, se tuvo el VIII Encuentro de Coordinadores, donde vinieron 27 representantes de las comunidades, y fue una hermosura ver cómo se interrelacionaban, se intercambiaban fechas para el trabajo, o sea, es una red de arte comunitario y se está dado esa vinculación. A mí me nombraron coordinadora representante de todas las organizaciones.

¿Por qué dirías tú que es importante que existan organizaciones como ésta que fomenten la participación de los jóvenes en el arte y la cultura?

Debemos empezar a luchar por esas igualdades, ese derecho de ser humano de poder vivir, de poder acceder a la educación, a la salud, a la vivienda, a la recreación. En muchas ocasiones la recreación y la formación se toma como un segundo plano y se ven más las cuestiones económicas. Está bien, pero a veces dejamos a un lado todas esas cuestiones internas, y no hay posibilidad. Y Guatemala ha sido uno de los países golpeados que ha venido cayendo de generación en generación, y actualmente los jóvenes en las comunidades, en mucho, son indiferentes a lo que está sucediendo. ¿Que mataron a menganito por allá? ¡Otro más! Y entonces no hay una sensibilidad de lo que está pasando con los seres humanos. Entonces debe haber esa formación, sensibilización, hacia el respeto al ser humano. Entonces creo que eso es, que hay que enseñarle a la juventud que hay derechos, que no hay que pisotear a nadie sino simplemente buscar esa unión, un trabajo colectivo, de ser una sociedad realmente equitativa y participativa.

¿Dirías que las y los jóvenes tienen más limitaciones para dedicarse al arte cuando viven en una comunidad fuera de la ciudad?

Es relativo fijáte, porque por ejemplo, en una de las comunidades urbanas donde yo estoy el arte no es bien visto, aunque hay más posibilidades al estar cerca de las municipalidades para formulación de proyectos, pero la gente no apoya. Incluso los jóvenes no tienen las posibilidades económicas de subsistir como grupo, por una cuestión económica de tener un espacio que a veces no te lo proporcionan. A nivel rural, a veces es más fácil convocar a la gente y unificar esfuerzos, y presentarles una propuesta alternativa. Hay una unificación que en las zonas urbanas no hay, que el día del patrono, que la festividad de los no sé quiénes, o sea, hay una cuestión cultural que hace que unifique, ya sea religiosa, política, o no sé verdad; y esa es la lucha que debemos de tener.   Pero al final, los dos tienen el problema de la estigmatización de la juventud, la tendencia a decir que son vagos, drogadictos, que no tienen nada qué hacer, trabajar y cosas de esas que se enfrentan estos dos grupos. Talvez en habilidades y en la cuestión formativa hay más posibilidades en la zona urbana, definitivamente, porque en otros lugares es poco el acceso a participar en talleres, a la promoción y esas cosas, a la formación en sí como seres humanos.

¿Cómo ha sido la experiencia de integrar esfuerzos en una red regional de arte comunitario?

Para mí la experiencia, a nivel de intercambios metodológicos a través del arte en MARACA ha sido muy beneficioso. Por ejemplo, muchos jóvenes de Arte Acción llegan a Guatemala y hacen pasantías. Cada institución tiene su forma de trabajo, entonces llegás y te ampliás la visión: ‘¡Ah! Esto lo hacemos así pero lo podemos mejorar acá’. Entonces yo creo que esa es una de las ventajas de trabajar en red, las metodologías de las otras instituciones, pero no para copiar sino para renovar, para ser transformador y que los jóvenes tengan esa tendencia de poder ser como una esponja y poder percibir toda esa información. A parte, también el intercambio en cuestiones de monitoreo, de elaboración de manuales de trabajo. También la relación de respeto hacia otras culturas, porque por ejemplo cuando estuvimos nosotros en un campamento centroamericano fue hermoso ver cómo los jóvenes de Guatemala, Honduras y El Salvador estaban unidos y se preguntaban, y lo chistoso era: ‘En Guatemala se dice tal cosa esto y en El Salvador es esto’. En Guatemala se dice ‘patoja’ pero en El Salvador eso tiene otro significado, y así… Ese intercambio cultural que te va formando, que va entendiendo el joven o la joven, que no está solo y que hay otros grupos que están trabajando a nivel de Centroamérica, y que no se debe de sentir solo.

¿Cuál dirías tú que es el logro más importante que ha tenido esta experiencia de MARACA?

La participación de la juventud. La red tiene dos años, hace un año se reunieron todos los coordinadores de las instituciones e hicieron una planificación, pero estaban haciendo una planificación donde no había jóvenes. Entonces, estaba bien porque ellos son representantes de organizaciones de jóvenes pero también tienen otro pensamiento, no es parecido al de los jóvenes. Entonces ya este año se incluyó a los jóvenes, y ahí es donde ‘muchá, participen, elaboren una propuesta y ayuden a ganarse el campamento’. Pero no solamente es un campamento como tal, yo creo que esa es una de las cosas más importantes: la unificación de la participación de la juventud en la elaboración de propuestas alternativas, para y desde la juventud. Y el resultado fue la participación de 70 jóvenes a nivel de Centroamérica, y ahí estaban. Se gestionó espacios, materiales, talleristas, y fue un gran trabajo con jóvenes de tres países.

“Más que un buen bailarín o una buena actriz buscamos formar nuevas personas”

 

 

Nombre: David Ernesto Ortega
Edad: 33 años
Organización: Asociación Tiempos Nuevos Teatro (TNT) - Red MARACA
País: El Salvador
Trabajo: Coordinador de formación en proyectos artísticos de TNT en Chalatenango (música, teatro, artes plásticas, danza)

 

 

¿Cómo resumirías qué hace TNT?

Nos conocen más bien a nosotros como teatristas, TNT nació por ahí, pero al final creo que lo que TNT hace es formar nuevos jóvenes, formar nuevas personas. A través de la formación artística, de cualquiera de las disciplinas que estamos desarrollando, pero no es nuestro objetivo formar un buen bailarín, una buena actriz o actor, sino a través del teatro, la danza y todo eso, inculcarle otro tipo de valores, otro tipo de conocimiento a los jóvenes, que le puedan servir para el resto de su vida. Entonces, formar nuevos jóvenes en el trabajo, en eso consiste TNT.

¿Y cómo llegaste tú a TNT?

Mirá, yo realmente comencé a hacer danza folklórica allá en mi comunidad. En esos momentos, lo que hoy es TNT tenía ya dos años de estar trabajando, habían hecho un montaje y estaban trabajando sólo teatro. Entonces convocaron para plantear fusionar el trabajo de teatro con danza y montar una pequeña biblioteca en la comunidad, en San José Las Flores. En ese momento dejé lo de danza y me quedé haciendo teatro con TNT, que en esa época no se llamaba TNT sino que “El Arado”.

¿Hace cuánto fue eso?

TNT nace en el 93, yo me vinculo a TNT en el 95.

¿Por qué creés tú que es importante que existan organizaciones, como TNT, en las que los jóvenes puedan participar en actividades artísticas?

Vaya, primeramente porque allá en nuestra zona no existen muchos espacios para que los jóvenes puedan invertir y dedicar un poco el tiempo libre. Se da el caso de que muchos jóvenes, después de la escuela, o los que ayudan en la casa o en las actividades agrícolas, no tienen nada qué hacer y se van a la calle. Se juntan con los amigos, andan de arriba para abajo. Entonces siento importante lo que nosotros hacemos o algunas otras iniciativas que puedan surgir, para eso, para que los jóvenes también sepan invertir bien el tiempo libre que tienen, vean cosas que les puedan servir en su formación. En este caso, no hay ni siquiera como el joven pueda aprender algún oficio, ya sea de albañilería, sastrería, panadería. En las ciudades sí se dan algunos tipos de oportunidades de eso, aunque sea pagando, que puedes utilizar y te puedes meter para reforzar tu aprendizaje y tu conocimiento. Allá no. Es una oportunidad que le damos a los jóvenes para que puedan invertir su tiempo.

¿Y tú dirías que los jóvenes que no viven en la ciudad, tienen más dificultades para dedicarse al arte que los que viven en la ciudad? ¿Tienen más complicado dedicarse al arte que los que viven en la zona urbana?

Fijáte que yo no siento que lo tienen más complicado, lo que no tienen, talvez, sería que como no tienen muchas nociones hay poca motivación o poco interés de meterse. En una ciudad hay más espacios, museos, teatros, y se generan otro tipo de actividades que los papás llevan a ver al joven y los niños; entonces ya se les va generando en sus mente ese tipo de cosas que allá en el campo no.  Talvez por desconocer y no estar al tanto de ese mundo, eso sí podría impedir.

Y ya respecto a la experiencia en la red, ¿por qué dirías tú que es importante que se vinculen las organizaciones que trabajan en arte a nivel regional?

Realmente siento que vincular a varias organizaciones, en este caso a la Red, que estamos contemplando tres países, es importante en el sentido de que (es) una oportunidad  y un espacio puramente de los jóvenes, para que ellos puedan compartir sus experiencias (y) metodologías de formación que cada una de las organizaciones que están conformando MARACA pone a la disposición. Además de eso, nos ha acompañado también con los encuentros que nosotros realizamos, donde se involucran todos los jóvenes y donde también se imparten talleres artísticos y asambleas juveniles. MARACA   En julio tuvimos tuvimos la experiencia que los jóvenes tomaron la iniciativa de preparar ellos el encuentro, de proponer la agenda que ellos iban a realizar, y bueno, tomarse en sus propias manos todo lo que fue el desarrollo del último encuentro de MARACA, que desarrollamos en Copán Ruinas. En la Red MARACA nuestro objetivo también es que los jóvenes tomen su espacio y su protagonismo, (que) vayan empapándose de lo que es el trabajo de la red. De hecho estamos ahorita en un proceso de planificación estratégica del trabajo para los próximos tres años. Últimamente ha habido hasta tres jóvenes de cada organización, acompañados también por la gente un poco ya más adulta que tiene un poco más de experiencia de venir trabajando, tanto en la red como en otros proyectos también. La idea es que los jóvenes aporten sus ideas de por dónde quieren que vaya el trabajo de la red.

¿Cuál dirías tú que ha sido el logro más importante que se ha tenido dentro de la experiencia de intercambio de MARACA?

Uno de los logros que yo siento que tenemos ahorita es mantenernos trabajando; porque es complicado. A pesar de que somos organizaciones con cierto trabajo afín y que las tres estamos trabajando siempre en el arte y la cultura, nosotros por ejemplo, lo estamos haciendo más en el ámbito rural, y las otras organizaciones trabajan un poco más en la parte urbana. Entonces, a pesar de eso es un poco complicado lograr cuajar el trabajo, por la diversidad de pensamiento y la forma de trabajo de cada uno. El hecho de estar y seguir trabajando yo digo que es un logro, además de que hemos compartido las metodologías de trabajo que tenemos. Nosotros en TNT hemos compartido la metodología que estamos trabajando de teatro, ellos en Guatemala nos han compartido la metodología de escritura creativa, Honduras nos ha proporcionado una metodología de trabajo de calle, zancos, trabajo de comparsa y todo eso. Entonces también viene que  nosotros pongamos en práctica también esas experiencias que ellos están llevando allá.

¿Qué experiencia en particular reflejó la dificultad para trabajar en conjunto?

Quizás la mayor dificultad que hemos enfrentado hasta ahorita es que quizás al inicio nos planteamos un poco ambiciosamente lo que fue la agenda, o lo que íbamos a realizar en la red. Entonces, uno o dos años después de estar trabajando, nos hemos dado cuenta de que un montón de cosas que nos planteamos que íbamos a hacer como red, no logramos cumplirlo. Es decir, como también cada una de las organizaciones tiene su agenda, local, o en su país, que está desarrollando, y además de eso teníamos también ya la agenda planteada como MARACA, nos hemos sentido como saturados, verdad, como que estamos replanteando nuevamente asumir las cosas que consideramos que sí podemos hacer como red. En ese sentido es que siento que hemos tenido más dificultades, de que el plan fue muy ambicioso en el inicio, de plantearnos bastantes cosas, varias actividades en el año que realmente no hemos podido con ellas.

 

Autor: 
Ruth Grégori
Fecha de publicación: 
Domingo, 30 Noviembre, 2008